| Nuevo año, nuevas perspectivas El 2007 ha empezado y como todo año nuevo, los
propósitos de cambio y renovación fluyen desde nuestros corazones optimistas (al menos
quienes nos dejamos llevar por el optimismo). Al mismo tiempo, se vuelve la mirada
al año que terminó y nos preguntamos si logramos algo bueno, si avanzamos o si más bien
retrocedimos. Personalmente, no tengo quejas, pero sí que me interesé por un reporte
especial que pasaron por National Geographic Channel el otro día sobre el estado de la
Tierra durante el 2006 y los avances o trabajos realizados en materia de conservación del
medio ambiente. Claro que a estas alturas del siglo XXI, todo el mundo sabe en
Occidente que el planeta sufre drásticos cambios climáticos, pierde especies y gana
altos niveles de contaminación debido principalmente a nuestras actividades
humanas. Pero también sabemos que numerosas organizaciones se dedican al activismo
en pro de la conservación y protección de ese medio ambiente en peligro.
Entre otros logros, me llamó la atención la
creación de una inmensa reserva biológica marina en medio del Océano Pacífico, en la
cual la pesca y la caza están prohibidas en forma absoluta, y que ha recibido un amplio
reconocimiento de varios países del mundo. Cualquiera diría: "¿reserva en el mar?
¿para qué? ¡es enorme!" Pues sí, lo es, pero a pesar de este hecho, las
prácticas pesqueras modernas están vaciando el mar. Así como se oye. Se calculó
que de seguir con este ritmo, en un plazo de 40 años, la mayoría de especies marinas
habrá dejado de existir. Con esta reserva, entonces, se crea una zona de seguridad en la
que especies de aves, peces y mamíferos marinos pueden renovarse a tiempo, mantener sus
poblaciones estables y/o en crecimiento, de manera que el mar siga siendo un ente
"vivo".
Otro logro en materia de conservación del
medio ambiente se sucedió en el campo político. Recientemente, la administración
Bush aceptó considerar la inclusión del oso polar en la lista de especies en peligro de
extinción por el menoscabo de su hábitat. Un hecho tan aparentemente específico
entraña una complejidad política insospechada. Reconocer que el oso polar se está
extinguiendo implica aceptar que su hábitat realmente ha sido menoscabado por la
actividad humana, pues es ésta, con la emisión incontrolada de gases la que ha causado
el efecto invernadero que derrite los polos y que ocasiona la inminente desaparición del
oso polar y otras especies de la zona ártica. Proteger al oso llevará
eventualmente al gobierno norteamericano a exigir a su industria controles en la emisión
del peligroso dióxido de carbono, algo a lo que se ha negado sistemáticamente en años
pasados y que ahora no tendrá más remedio que emprender. Y es que la cifra es
apabullante: tan sólo quedan en el mundo entre veinte mil y veinticinco mil osos polares,
la mayor parte de los cuales habitan el norte de Canadá y Alaska.
Los retos para el 2007 en relación con nuestro planeta son aún muy grandes y
difíciles de afrontar. En nuestras manos está conjurar la extinción acelerada de
especies y ecosistemas enteros y el descalabro climático, pero para lograrlo
necesitaremos más que buenos propósitos de Año Nuevo. Será preciso voluntad
firme y persistencia clara. :)
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