logo.jpg (4886 bytes)



BITÁCORA
7 de agosto de 2006

Cursando de nuevo la escuela.

escuela_boy.jpg (4104 bytes)Últimamente han estado pasando por algunos canales de cable un anuncio de alguna organización o fundación de ayuda social o fomento educativo o algo parecido. No recuerdo de cuál entidad se trata, pero sí que recuerdo el anuncio en cuestión.  Consiste en uno de esos mensajes en los que se insta a la población a comportarse de una manera conveniente por el bien de otros. En este caso, los "otros" son los niños y lo que se pretende es que los padres de familia se involucren activamente en las actividades escolares de todo tipo de sus hijos.  El anuncia comienza con la imagen de un adulto, serio o sonriente, y en letras claras su nombre, su edad, y el grado que supuestamente "cursa".   Por ejemplo, "Manuel, 45 años, tercer grado".  Luego aparece una mujer, otro hombre, y así sucesivamente. Diferentes edades, diferentes niveles de primaria.  Al principio pensé que se trataba de adultos que por alguna razón no habían logrado estudiar de niños y que ahora por medio de un gran esfuerzo volvían a la escuela. Finalmente, aparece una mujer joven de la cual se dice que cursa el "kindergarden". En este punto me sorprendí. ¡Nadie "regresa" al kindergarden! Por tanto comprendí. Luego decía "Conviértete en un padre de cuatro puntos".  Los cuatro puntos era algo así como "coopera, participa, comparte, etc". (Nunca recuerdo el último punto de una lista).

Pensando en ese anuncio, parecía simpático y hasta exagerado decir que los adultos padres de familia "cursaban" junto con sus hijos sus años de escuela.   Luego, al pensar en mis propios hijos, me di cuenta de que es una verdad irrefutable, si uno se involucra de verdad con la escuela de los niños. En estos días, por ejemplo, me ha tocado la inevitable tarea de tener que ayudar a mis help_study.jpg (3910 bytes)hijos en sus deberes escolares.  No hay remedio, por más que uno quiera evitarlo diciendo "después de todo es su responsabilidad, yo no soy quien está estudiando", siempre termina buscando información en los libros, ayudándolo a redactar alguna pregunta difícil y tomándole la materia para el examen. No es que tú haces la tarea por él o estudias por él (lo cual es altamente contraindicado e impráctico para efectos de educación), no.  Es que al ayudarlo a que asuma sus deberes, terminas por involucrarte en el proceso.  Así, si mi hijo tenía que aprender las reglas ortográficas de la c, la s y la z en español, allí estaba yo revisándolas también para poder evaluarlo y saber si se las había aprendido.  Yo no las recordaba ni por asomo, no al menos de forma teórica, como requería el examen, así que tuve que darme a la tarea de "estudiarlas".  Mi hija, por su parte, tenía que entregar una redacción sobre el agua. Pues a ayudarla a buscar datos sobre el agua y por qué es importante para nuestro cuerpo, y cada cuánto hay que tomarla, etc., etc., etc.

Finalmente, misión cumplida.  Tus hijos miran televisión y tú te tomas un café tranquila, sabiendo que ya están preparados para el día siguiente.  Y no puedes por menos que sonreír, pues recuerdas de pronto otra tarea similar (las tareas se repiten en el tiempo y en el espacio, no sé por qué), otra lista de reglas de ortografía que estudiar, y tu propia madre o tu padre tal vez, a tu lado, ayudándote a escribir correctamente los datos en la hoja limpia, o preguntándote si "vaca" se escribe con "b" o con "v", con el rostro cansado y la frente arrugada, pero preocupados o ansiosos porque te fuera bien y supieras responder.  Era tu responsabilidad, pero ellos estaban allí. Y te das cuenta de pronto que es la clase de recuerdos que agradeces y que tal vez, por una vez, un anuncio tiene razón en recordártelo. :) 

 

 
PÁGINA PRINCIPAL
ARCHIVOS DE BITÁCORA
DIARIO DE LECTURAS
MIS RELATOS Y PUBLICACIONES
MIS FAVORITOS
PELÍCULAS Y LIBROS
MI MUNDO COMO ESCRITORA
MY OWN ENGLISH ADVENTURE
ESCRÍBEME
ENLACES

 

-

 

-

 

Copyright 2006- 2011


Weblog Commenting and Trackback by HaloScan.com
.