| Educación programada Entre los autores cuyos libros he leído dedicadamente se encuentra
Isaac Asimov, escritor estadounidense de ciencia ficción y químico profesor de
universidades de aquel enorme país. Murió hace unos 14 años, a edad avanzada.
Hasta entonces había escrito una ingente lista de títulos, entre relatos cortos y
novelas, de las cuales algunas han llegado al cine y muchas han dado pie para series y
demás producciones artísticas relacionadas. Poseo en mi casa, a mi vez, una buena
lista de sus creaciones, entre las cuales me gusta destacar una edición de nueve cuentos
largos que siempre me atrajeron mucho, especialmente por sus temas.
Uno de esos cuentos se llama Profesión.
Describe una Tierra en un futuro lejano que ha unificado los sistemas de educación a
niveles absolutos. En primer lugar, todos hablan la misma lengua (lo cual veo imposible,
pero el autor, después de todo, no era lingüista). Basado en tal hecho, a la edad de 8
años asisten a un centro local para aprender a leer. Dicho objetivo se logra
mediante "cintas educativas". Se le coloca un aparato en la cabeza y por medios
electrónicos, se programa el cerebro para que lea. ¡Cataplún! ¡Ya sabes leer! (hoy en
día sabemos que los niños pueden leer desde los 4 años). Y no hacen mayor cosa
hasta que cumplen los 18 años. No estudian, pues...¿para qué? A los 18 años son
llevados a centros mucho más especializados, en los cuales, por medio de un sistema
parecido, les proporcionan una profesión, normalmente técnica. Algunos pocos sufren
porque sus cerebros no aceptan estas "educaciones programadas" y tienen que ir a
Centros de Aprendizaje (tradicionales). Nueve de cada diez de éstos últimos se
convierten en el tiempo en científicos sociales, a saber, historiadores, sociólogos,
psicólogos, etc. El último, el que ni siquiera acepta esto último, suele ser un genio,
un creador. Alguien en quien la Humanidad descansa su progreso tecnológico y científico
en general.
El cuento me llamó poderosamente la atención por ideas inquietantes: en general, la
humanidad es una masa grande e informe, manejable y adiestrable. Desafortunadamente,
tantos conflictos sociales y tantos problemas políticos parecen indicar que así es, en
efecto. Otra idea inquietante es que parece ser que el único sistema posible para que el
mundo se desarrolle y avance es la implantación de una dictadura benigna. Programamos a
la masa y los genios piensan para nosotros. La última idea inquietante tiene que ver con
las mujeres: ¡todas eran Técnicos de Hogar Diplomadas! Claro que el cuento fue
escrito en los años 50, pero sus ideas políticas suelen ser compartidas, me parece, por
muchos políticos actuales. Afortunadamente aún no se han inventado los chips educativos
o algo así. El día que tal cosa ocurra, Matrix será tan sólo una idea pálida
de lo que podremos ser como planeta.
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