logo.jpg (4886 bytes)



BITÁCORA
23 de agosto de 2006

¡Mejoremos el cuadro!  (Imaginemos III Parte)

combusti_ble.jpg (5127 bytes)Acabamos de presenciar en don Marco lo que suele suceder en miles de personas como él alrededor del mundo. Parece evidente que la estructura actual de suministro de energía produce estrés, frustración y pobreza. Teniendo que ahorrar en gastos, para poder hacer frente a los altos precios de los combustibles, se eliminan placeres y comodidades. Los artículos aumentan de precio y las vías de transporte público se congestionan. En fin, el cuadro de don Marco es tan sólo un atisbo de miles de posibles problemas. Pero, ¿qué tal si le cambiamos el cuadro a don Marco?

energ_sol.gif (67196 bytes)Supongamos, en primer lugar, que la energía que alimenta su hogar no proviene de las fuentes hidroeléctricas ni de las plantas nucleares ni de los proveedores de gas.   Supongamos por un momento que su casa funciona por medio de energía solar. Sí, claro que es costoso implementar tal suministro de energía, ahora.  Pero si fuese masivo, estoy segura de que sería muchísimo más barato y luego sólo dependería de un buen mantenimiento, pues el sol prodiga su luz con generosidad más que manifiesta.   Las costosas facturas por pagos de energía eléctrica se reducirían al mínimo. Bien por don Marco.

Supongamos, de forma colateral, que los edificios de apartamentos y los de oficinas y comercios, que suelen utilizar grandes cantidades de iluminación artificial, se proveyeran de luz natural a través de ingeniosos sistemas de proyección de espejos. Es decir, aparatos especiales, diseñados con base en espejos u otro tipo de superficie capaz de atrapar y proyectar la luz diurna, que pueden llevar esa luz hasta los más recónditos cuartos de un edificio alto sin necesidad de suministros artificiales de energía. Son aparatos aún más baratos y sencillos que las celdas solares. ¿Ciencia ficción? ¡Ni por asomo! En Japón ya existen grandes edificios de apartamentos que están operando con este tipo de iluminación, la cual no sólo es gratuita sino también de mejor calidad.   Esto representaría un ahorro de costos para empresas y comercios y tal redundaría a la postre en los precios de los artículos y de los alquileres de los locales. O al menos, es probable que así suceda.

ciclo_vias.gif (43939 bytes)Supongamos también que con el ahorro en energía suministrada a los hogares particulares, se han destinado muchos recursos a la ampliación de ciclovías (o calles diseñadas para bicicletas), líneas de tren o metro y la fabricación de carreteras con otros materiales aparte de asfalto (puede ser concreto u otros).  Los particulares podrían utilizar bicicletas para desplazarse hacia sus lugares de trabajo. Hay en el mercado los prototipos de bicicletas con motores accionados por aire comprimido. Es decir, aunque poseen un pequeño motor complementario que tren_elec.jpg (4601 bytes)ayudaría al ciclista en su diario desplazamiento por la ciudad, no necesitaría más combustible que el aire, tan gratuito y fácil de hallar.  Los trenes, por su parte, serían el único modelo de transporte eléctrico y si además contamos con carreteras sin materiales derivados del petróleo, tenemos transportes ecológicos, saludables y más económicos. Todo ello redundaría en beneficio del consumidor, pues las tarifas en transporte se reducirían notablemente.

electric_car.jpg (5444 bytes)Supongamos también que los autos eléctricos o con motores que funcionan con base en el etanol u otros combustibles alternativos, de origen vegetal, son los que dominan las calles.  El ruido se reduciría sensiblemente, las emanaciones tóxicas desaparecerían, y como son combustibles más baratos, los particulares no sentirían esa opresión en el pecho cada vez que tienen que acercarse a una estación expendedora de combustible.

El descenso de costos, la reducción de la contaminación del ambiente y las mejoras en la salud física traerán como consecuencia personas más tranquilas, más animosas, menos tensas, menos proclives a la violencia y a la pelea.  Un don Marco que no esté deseando que llegue el viernes, sino un hombre apacible, concentrado en su labor, que transita por la ciudad sin opresiones climáticas ni preocupaciones persistentes de bolsillo...

¿Utopía? ¿Fantasía? ¿Ciencia ficción? Tal vez, aunque tengo la impresión de que cada día que pasa nos acercamos con más seguridad a este futuro prometedor, si sabemos eventualmente cómo pulsar las cuerdas. :)

 

 
PÁGINA PRINCIPAL
ARCHIVOS DE BITÁCORA
DIARIO DE LECTURAS
MIS RELATOS Y PUBLICACIONES
MIS FAVORITOS
PELÍCULAS Y LIBROS
MI MUNDO COMO ESCRITORA
MY OWN ENGLISH ADVENTURE
ESCRÍBEME
ENLACES

 

-

 

-

 

Copyright 2006- 2009


Weblog Commenting and Trackback by HaloScan.com
.