| La extraña relación entre taquilla y crítica de
cine. Me llama la atención
la manera ambigua en que la audiencia general se relaciona con los críticos de cine (Me
refiero a los periodistas especializados en crítica de cine que publican sus análisis en
diarios de circulación general, naturalmente, no a los expertos en cine que publican
reseñas académicas en revistas especializadas). Es un hecho que no siempre ambas partes
coinciden e inclusive llegan a estar en franca oposición, pero en un número razonable de
veces parecen llevarse muy bien. Me pregunté a qué se debía esto. Los críticos
suelen ser duros analistas del argumento, la técnica formal, las actuaciones y el trabajo
de dirección de cuanta película es estrenada semana tras semana. Incluso posee cada uno
su peculiar sistema de calificación (puntos, por ejemplo, del 1 al 10 esta película
tiene un 6) y muchos un estilo propio, tal vez agresivo, tal vez humorístico, o incluso
poético. Pero el resultado es el mismo: una valoración de la película desde un
punto de vista "artístico".
Quien diga que la crítica no influye en las preferencias del público, generaliza y
exagera. Muchas veces, críticas negativas de grandes producciones con enormes
cantidades de dinero invertido en mercadeo y promoción, estropean la taquilla. La gente
escucha o lee la reseña y se decide a no asistir. O por el contrario, críticas muy
positivas de pequeñas producciones las hacen ganar dinero en cantidades apreciables.
Pero hay casos en que, por más que los críticos despotriquen y lancen anatemas,
pelícuas no consideradas buenas por la crítica se convierten en éxitos taquilleros, y
por el contrario, producciones de gran nivel artístico, según la crítica, no logran
llenar las salas y se pierden fácilmente.
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| ¡Fracaso en la taquilla y en la crítica! |
Críticos: fatal
Público: ¡genial! |
Críticos: obra de arte.
Público: maravillosa |
Tengo la impresión de que estas aparentes contradicciones en el
comportamiento de la audiencia con respecto a los críticos tienen dos razones bastante
lógicas: 1. Prestigio del realizador o de la estrella que participa en la producción y
prestigio del crítico; 2. Naturaleza propia del arte cinematográfico. De acuerdo, parece
denso, pero no lo es. En el primer caso, si la película ha sido realizada por un
productor o un director famosos por hacer "buenas" películas, o si la estrella
principal es un actor o una actriz ampliamente querida por el público, entonces la gente
no dudará en ir a ver la nueva producción, aunque los críticos se desgañiten gritando
que es mala. Incluso será bastante compasiva, a menos que el filme sea realmente muy
malo. Ahora bien, si el crítico goza de un gran prestigio y la película no es de un
"grande" o no es estelarizada por un superfamoso, la gente tenderá a confiar en
lo que diga el crítico. Si dice que es muy buena, digna de Premios y demás, irá a
verla, aunque no reconozca a los actores o no sepa nada del director.
En el segundo caso participa un extraño caso de subjetivismo. El arte en general es
una expresión humana que toca directamente nuestra sensibilidad. Sea un cuadro, una
fotografía, una pieza musical, la expresión de una danza, o un poema, siempre
reaccionaremos con emoción. Pero será una emoción diferente en cada caso. No es
igual ni esperamos lo mismo de un poema que de una canción. O de una pintura con
respecto a un baile. Estamos preparados para una experiencia emotiva diferente en
cada caso. Igual ocurre con el cine. ¿Qué esperamos del cine? Bueno, no sé,
pero a mí se me ocurre que una gran parte de lo que esperamos ver en una película es un
gran impacto visual de imágenes en movimiento. Acción, no estaticismo. No
esperamos que una escultura se mueva ni fijaremos nuestro gusto por ella con base en
acción alguna, pero sí esperamos que la danza calce con la música y que sus movimientos
sean certeros. Del mismo modo, en una película esperamos una serie de emociones mezcladas
derivadas del movimiento de los actores, de sus palabras y de sus acciones. Es arte que
busca mantener ocupado al espectador, entretenido. Si no es así, desde el punto de vista
del profano, el arte habrá fallado.
¿Qué ocurre con las películas catalogadas como "geniales" por los
críticos pero "aburridas" por el gran público? Tengo la impresión, en
general, de que son filmes demasiado parecidos a pinturas. Estáticos. No emocionan, no
mueven, no sacuden. No funcionan acorde con la idea general de "cine".
Y como es caro pagar el boleto y comprar las palomitas, el gran público, cansado
de un día de oficina, o del estrés del hogar, agobiado por las malas noticias y el
precio de los combustibles, preferirá ir a ver una película eficiente aunque no sea una
obra maestra a dormirse de aburrimiento frente a una pintura que no se suponía que era
pintura. (Alguien dijo por ahí que para ver una película aburrida prefería
visitar el museo. Allí tenías arte estático, de gran calidad, y paz interior.).
Yo suelo mirar las críticas y considerar lo que puedo esperar de acuerdo con ellas. Si
dicen que la película merece un 10, es muy probable que sea mortalmente aburrida, aunque
hay importantes excepciones, claro está. Si dicen que es un 9 o un 8, la película cumple
con objetivos artísticos y sabe sacudir al gran público. Si obtuvo un 7 o un 6, de
seguro los críticos la consideran "mala" pero sabe "moverse". Y
si sólo alcanzó a un 4, público y crítica concidirán en su mala calidad desde todo
punto de vista. :)
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