logo.jpg (4886 bytes)



BITÁCORA
29 de abril de 2008

Nuestra "época"

m_a_fal_da.jpg (4261 bytes)Pasando de los temas graves a los livianos, el otro día recordé una caricatura de Mafalda, en la que Quino hacía un apunte interesante sobre nuestra manera de vernos a nosotros mismos.  Ocurría algo así como que la niña se acercaba a su padre y le preguntaba cómo era X cosa en sus "tiempos".  El padre, como era su costumbre, caía inocentemente en la trampa verbal de su hija y respondió que en sus "tiempos" las cosas eran así y asá.  Mafalda entonces, con una de sus peculiares observaciones, le decía: "Esperaba que me dijeras que éstos todavía son tus tiempos, pero ya veo que estás ¡fiuuú!"  Y cuando digo "¡fiuuú!" volcaba el pulgar hacia abajo.  El pobre hombre quedaba, como era de esperarse, muy deprimido.

Por entonces pensé que Quino tenía razón.  ¿Por qué decir "en mi época, las cosas eran así" o "en mis tiempos, nosotros decíamos asá"? No hablo, por supuesto, de todos aquéllos que aún no sobrepasan los 25 años, como mucho.  Me refiero al resto de los mortales que hace tiempo dejamos atrás dicha edad y comenzamos a referirnos a nuestro pasado más remoto como "nuestra época".  ¡Como si estuviésemos acabados! ¡Como si fuésemos zombies o algo similar!  Es absurdo.   Seguimos viviendo, respirando, trabajando y afectando nuestro entorno como de costumbre.  ¡Todavía vivimos en "nuestra época"!  Todo aquel vasto caudal de tiempo que transcurrió desde el infinito hasta el día antes de nuestra concepción y todo aquel otro vasto caudal temporal que se extenderá tras nuestra muerte son los únicos períodos que no podríamos calificar como "nuestra época".   El tiempo que se comprime entre ambos momentos, en cambio, es por derecho legítimo, "nuestro tiempo".

Pensando en la posible razón que nos mueve a hablar de forma tan nostálgica, y hasta cierto punto, deprimida, di con una explicación que se me antojó cuandosomosni_ños.jpg (88931 bytes)satisfactoria, al menos para mí:  Cuando somos niños, todo lo que encontramos en nuestro entorno, está dado.  Simplemente existe.  Las reglas que se nos imponen tienen su razón de ser en el porque sí y no suele ser motivo de preocupación o análisis si sucederán cambios, si serán positivos o si nos conviene la situación que vivimos.  El punto sencillo es que encontramos la vida arreglada de cierta manera y aprendimos a verla como lo natural.

cuandosomosteens.jpg (4515 bytes)Tal percepción, creo, persiste durante la adolescencia.  Vivimos tantos cambios internos, y son tan perturbadores, que solemos encontrar reconfortante que el entorno exterior continúe con su imperturbabilidad aparente.  Y no nos percatamos gran cosa de los cambios exteriores.  Para nosotros, aún el mundo sigue siendo como es: como lo encontramos en nuestra niñez. 

cuandosomosadultos.jpg (3704 bytes)Llegada la adultez, firmes finalmente en nuestra verdadera naturaleza, nos hacemos conscientes de los cambios que azotan continuamente el mundo.  Y nos damos cuenta de que lo único estable es que nada lo es.  Aprendemos a vivir, a veces a sobrevivir, las diferentes situaciones que la vida nos va presentando y tal vez, en el fondo, no deja de asustarnos un poco la incertidumbre del futuro, en una u otra medida.  ¿Dónde hallamos entonces el consuelo de lo estable, de lo definido, de lo sólido?  Pues en nuestra niñez, cuando las cosas eran como eran y punto, sin cuestionamientos.   Entonces, comenzamos a hablar de "nuestros tiempos".  "En mi época, las maestras hablaban así"  "En mi época, los niños jugaban en las aceras", etc.

Llego entonces a la conclusión de que esa, "nuestra época", es en realidad, el último refugio de nuestra cansada psicología en busca de lo seguro.  Y seguimos viviendo, tan campantes, sin percartarnos de que seguimos viviendo nuestra verdadera época, de la cual el cambio es una constante.  :)


 

 

PÁGINA PRINCIPAL
ARCHIVOS DE BITÁCORA
DIARIO DE LECTURAS
MIS RELATOS Y PUBLICACIONES
MIS FAVORITOS
PELÍCULAS Y LIBROS
MI MUNDO COMO ESCRITORA
ESCRÍBEME
ENLACES

 

-

 

-

 

Copyright 2006- 2008


Weblog Commenting and Trackback by HaloScan.com
.