| Sobre pequeñeces y grandezas El otro día leí un artículo acerca de la
insignificancia de la especie humana y la medida que tenemos sobre el valor de las
cosas. Venía ilustrado con una serie de imágenes, de las cuales la primera trataba
del tamaño relativo de la Tierra con respecto a Júpiter. Era dramático, pues lo
hacían con bolitas de estereofón o material similar y las colocaban una al lado de la
otra. La diferencia del gigante gaseoso con respecto a nuestro humilde hogar era
enorme. Pero no era nada comparado al Sol, junto al cual Júpiter se veía
pequeñito y la Tierra apenas alcanzaba a rellenar un pixel (¡así como suena!). El
muestrario continuó con el Sol contrastado con otras estrellas, como Sirio, Aldebarán,
Arturo, Antares, etc. Por supuesto, estas estrellas eran inmensas en comparación
con la insignificancia del Sol, no digamos la Tierra que ni siquiera lograba integrar el
pixel. La muestra terminaba con una reflexión, acerca de lo absurdo de nuestras
guerras y nuestras crueldades, considerándonos siempre tan grandes y tan importantes,
cuando no éramos nada en la inmensidad del Universo.
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| El Sol y los planetas (el grande es Júpiter) |
Aldebarán y el Sol |
Representación comparativa de estrellas:
Antares es la grande |
He pensado sobre esta reflexión y sobre esas imágenes desde
entonces. He mirado nuestro mes de agosto y los sucesos que se han registrado a lo
largo de todos estos
días. Los Juegos Olímpicos, el conflicto entre Georgia y Rusia, la tormenta Fey y
el huracán Gustav (que aún no termina su recorrido), las inundaciones en la India y los
destrozos en China, el accidente aéreo en Madrid, la campaña política en Estados
Unidos, con sus discursos y sus ataques, en los exámenes trimestrales de mis hijos y en
su feria científica. En fin... en una gama de sucesos "grandes" y sucesos
"pequeños", todos enmarcados en este pequeño mundo, alrededor de esta especie que somos nosotros. ¿Somos realmente
tan insignificantes? ¿Qué le importa a Antares si una pandemia brutal se esparce
por el mundo y mata al grueso de la población humana? ¿Alterará su curso Sirio si
una guerra nuclear acaba con nuestra civilización hasta sus cimientos? ¿Qué
pasará con el brillo de Aldebarán si un meteorito cae sobre el planeta Tierra y provoca
la sexta extinción masiva de la vida?
Nada. Las estrellas seguirán brillando durante miles de millones de años más.
Sí, incluso nuestro Sol, incólume, impávido, grandioso. El Universo
seguirá expandiéndose y la vida misma volverá a reptar sobre nuestro planeta tarde o
temprano. Pero de nosotros no quedará ni la huella de nuestro paso. O tal vez
las huellas sí, pero nosotros ya habremos partido. ¿Es esto importante? Para
las estrellas no, pero para nosotros sí.
Creo que no debemos cuidar nuestro planeta porque seamos insignificantes al lado de las
maravillas del Universo. Creo que debemos hacerlo porque es simplemente nuestro
hogar y para efectos de grandeza, es lo más maravilloso y grande que tenemos, es donde
transcurren nuestras miserias y nuestros triunfos, nuestras alegrías y nuestras penas,
donde tenemos a nuestros hijos y enterramos a nuestros muertos. Estamos vivos.
Respiramos de este aire y somos producto de este mundo. Esa es nuestra
grandeza. Será pequeña al lado de Antares, pero es suficiente para nosotros, para
que sigamos viviendo y soñando.
Cuidarnos y cuidar este mundo es parte de un deber que tenemos con nosotros mismos y
nuestra pequeña manera de ser grandes. :)
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