logo.jpg (4886 bytes)


MIS LIBROS FAVORITOS

El Señor de los Anillos
(The Lord of the Rings) (1954-1955) De J.R.R. Tolkien

señordelosanillos1.jpg (3972 bytes)señordelosanillos2.jpg (4356 bytes)señordelosanillos3.jpg (4770 bytes)Esta es, como es de esperarse, mi obra favorita de Tolkien. Ella sola vale la pena la obra entera de Tolkien. Con tonos de épica y a la vez de novela de aventuras, te deslizas por un mundo fascinante de personajes, lugares, tradiciones y leyendas, magia incluida, pero no demasiada, portentos heroicos y nobleza real.  Comienzas, por supuesto, con los hobbits, los que me parecen personajes entrañables a Tolkien, más que ninguno, y terminas de nuevo con ellos.  Pareciera que en los hobbits se anidan los hombres comunes, el hijo de vecino, aquel que te encuentras a diario en la panadería por la mañana y tal vez en el camino una que otra tarde.  Casi enseguida, los amas.  Casi enseguida, sufres con ellos.   Entiendes a Frodo, entiendes a Sam.  Los parientes Merry y Pippin se vuelven simpáticos de inmediato, y eres capaz de seguirlos hasta el fin.  Sam, de entre todos ellos, me parece especialmente querido.  Valiente y leal, maravillosamente cuerdo y pleno de sentido común, es la encarnación perfecta del amigo ideal, del compañero imprescindible.  Y lo admiras más por cuanto a pesar de su exiguo tamaño y su humilde raigambre, se mide de tú a tú con monstruos de leyenda (Ella-Laraña) y es capaz de llegar hasta las últimas consecuencias sin arredrarse.  Pero nunca pierde el optimismo, ni el cariño por el hogar ni la sensatez.  Yo lo admiro profundamente. Es el personaje que quisieras conocer en la vida real.

Por otra parte, el tono épico del final de la novela puede volverse algo cansado, pero se compensa con la intensidad de la acción y la angustia final que padecen los implicados. Del tercer libro el capítulo más emotivo es, para mí, "El monte del destino".  En ese capítulo se resumen todos los temas del libro, todas las angustias y todos sus objetivos. La crueldad, la ambición y la extrema desesperación del Señor Oscuro se muestran junto con el extremo servilismo de los Nazgul, que acuden al llamado de su señor.  Todos sus planes, todos sus objetivos se encuentran en la cuerda floja.  Aquí se sabe si los sufrimientos de Frodo y sus amigos tuvieron razón de ser, si Gandalf acertó y si Elrond y los otros grandes señores del pasado escogieron el buen camino.  Aquí se prueba, al límite de lo inimaginable, el poder de la lealtad, del sentido de la responsabilidad, del valor auténtico, de la resolución impostergable, de la amistad misma.  También se prueba cuánta razón tuvo Bilbo al perdonarle la vida a Gollum en aquella memorable ocasión en que el hobbit tuvo la oportunidad de cercenarle el cuello en la oscuridad de un pasillo de los trasgos (El Hobbit). En este capítulo el amor se enfrenta al poder oscuro y el destino es quien resuelve el conflicto.  Es un capítulo que vale la pena la historia entera.

El libro en general es riquísimo, naturalmente. Se puede leer sin pretender extraer ninguna conclusión, disfrutando plenamente el sólo desarrollo de una historia accidentada.  Se puede leer también intentando sacar conclusiones, relacionadas con nuestro propio entorno.  Para mí, por ejemplo, es vital en este libro la defensa de los bosques que se mueren al paso de la industrialización irracional y cruel.  En el tiempo en que Tolkien escribía El Señor de los Anillos, en Inglaterra y en Europa entera las industrias, ávidas de energía y tierras, devastaron zonas boscosas enteras, que hoy tan sólo viven en las obras de algunos artistas. Y lo peor de todo es que hoy en día sigue ocurriendo lo mismo, ya no en Europa tanto como en enormes extensiones de tierra perteneciente a países del Tercer Mundo, que en su búsqueda desesperada por energía y alimentos acaban con ecosistemas enteros y destruyen su única esperanza de supervivencia a largo plazo.

Otro tema importante en este libro que se me hace impresionantemente actual es posiblemente la desolación que produce la guerra llevada adelante por señores oscuros en ambición y crueldad.  No sé en quién pensaría Tolkien cuando describe a su Señor Oscuro, pero bien podría pensarse (o así yo lo supongo) que Hitler se enmarcaba perfectamente dentro de su descripción, por su desmedida ambición y su crueldad fundamental.  O tal vez pensara en Stalin, el cual, por cierto, era a su manera un Señor Oscuro del Este también, al igual que Sauron.  O tal vez en una combinación de ambos y de otros monstruos humanos que para nuestra desgracia han llegado a ocupar importantes cargos políticos en varios países poderosos de nuestro mundo.  Frente a esas guerras irracionales sólo se podía luchar con enterza, nobleza y resolución, tal como lo hace Aragorn, Éomer, Gandalf y los propios hobbits.

La riqueza de lecturas de El Señor de los Anillos es maravillosa.  Me fascina porque siempre puedo leerlo otra vez, puedo volver a ilusionarme y a sufrir con él y puedo extraer nuevas conclusiones y nuevos pensamientos.  Lectura, en mi opinión, altamente recomendada.  :)

(Abril, 2006)



 

PÁGINA PRINCIPAL
BITÁCORA
DIARIO DE LECTURAS
MIS RELATOS
MIS FAVORITOS
     Temas
     Autores
     Libros
PELÍCULAS Y LIBROS
ESCRÍBEME
LINKS

-

-

 

Copyright 2006


Weblog Commenting and Trackback by HaloScan.com
.