| Definitivamente, me inclino por la fantasía épica, la
ciencia ficción (o ficción científica, como se supone que se debe llamar) y las
historias de misterio, particularmente las policíacas. Fuera de estos temas, no tengo
favoritos, aunque estoy dispuesta a leer otras temáticas, si son elaboradas por historias
que me logren apasionar o al menos interesar (como me ocurrió por ejemplo con El
Código Da Vinci) La fantasía épica se dedica a elaborar
historias ocurridas en un pasado mítico, normalmente evocador de una Edad Media llena de
magia, seres imaginarios (como las hadas, los dragones, etc.), reyes y príncipes de
extraordinarias características, caballeros y héroes de relucientes armaduras o
poderosas espadas, etc. Suelen ocurrir en tierras también imaginarias, concebidas por el
propio autor.
La ciencia ficción, en cambio, suele situar el transcurso de la
acción en un futuro imaginario, donde determinados avances en la ciencia y/o en la
tecnología no son simples especulaciones sino realidades efectivas. Al lado de los
avances científicos, el mundo imaginario suele ir acompañado por especulaciones sociales
o políticas, acerca de cómo debemos esperar ese futuro. Aunque la Tierra aparece en un
gran mayoría de historias, también hay tierras imaginarias, que suelen corresponder a
planetas lejanos, con nombres propios, flora y fauna autóctonas, y hasta civilizaciones
alienígenas, todo surgido de la imaginación del autor. Existe una larga lista de
subcategorías, con autores o libros representativos, y hasta definidas por época.
Así encontramos desde las soap operas hasta el ciberpunk, pasando por
combinaciones con el género del terror, etc. Y, naturalmente, se puede combinar muy
eficientemente con la fantasía épica (ejemplo clásico: Dune).
Finalmente, las historias policíacas o de "misterio"
constituyen uno de los géneros más gustados de nuestro tiempo, desde el famoso Sherlock
Holmes hasta la novela negra (criminal), pasando por mi inigualable Agatha Christie, con
todos sus estupendos crímenes de intrincados recovecos y sorpresas. En este caso,
un crimen o una serie de crímenes se ven envueltos en un misterio que es preciso
resolver. Entre algunos autores, el misterio siempre se resuelve. En otros,
no. Eso ya depende del gusto de cada quien.
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