Leer es prácticamente un vicio para mí. Leo de todo,
hasta los rótulos comerciales de la ciudad, y lo hago casi compulsivamente, sin que pueda
(o quiera) refrenar el impulso. Y es que me resulta gratificante siempre tener un buen
libro entre las manos, especialmente si me narra una buena historia. Aquí,
entonces, hago un recuento, de lecturas que he realizado en el pasado o más
recientemente, de libros que me causaron alguna clase de impresión y que posiblemente
reconozcan de inmediato con sólo leer sus títulos: