logo.jpg (4886 bytes)


DIARIO DE LECTURAS

Las Crónicas de Narnia: El Príncipe Caspian 
(The Chronicles of Narnia: Prince Caspian)
de C.S.Lewis - 1951

nar_niaprincecaspian.jpg (21804 bytes)nar_niaelprincipe.jpg (25351 bytes)Respetando el orden en el que originalmente C.S. Lewis fue publicando los tomos de su famosa saga Las Cróncas de Narnia, después de El León, la Bruja y el Ropero, era necesario continuar con El Príncipe Caspian.  Y he aquí que emprendí la lectura con la buena disposición de quien ha disfrutado la primera entrega y espera poder disfrutar la siguiente.  Y no me defraudó en absoluto.

Deliciosa aventura fantástica, bien destinada a un público infantil mayor de 8 años, la lectura de El Príncipe Caspian transcurre fluida y sin espesuras innecesarias ni disgreciones del objetivo inicial.  Los cuatro hermanos Pevensie, que habían abierto la saga en su aventura a través de un ropero mágico y que habían logrado alcanzar la corona de Narnia, regesan esta vez llamados por la urgente necesidad de los narnianos y de su nuevo príncipe legítimo, Caspian, el cual ha sido despojado de su trono de forma injusta y que es el único que se alza para defender los antiguos días y las formas de vida originales de Narnia.  En esta ocasión, los Pevensie ya no son forasteros desconocidos, sino auténticas leyendas vivientes, que enarbolan el renombre de haber dado a Narnia su Edad de Oro y quienes pueden hacerla retornar para el nuevo rey. Aslan, el León mágico de la primera parte, regresa también de la mano de los Pevensie, y sigue en su papel casi divino, restaurador, y benéfico. 

El tono general del libro es alegre y evocador.  Más que un relato de conflictos y guerras, se desliza una historia de cantos y danzas, de alegrías y recuerdos.  Los capítulos encuentran su máximo desarrollo en la descripción de las bellezas naturales de Narna, por tanto tiempo dormidas o amenazadas, y la necesidad de un retorno a días de libertad para criaturas de la tierra y del aire, que nada tienen que ver con las ansias humanas de control y poder.  He aquí donde estriba la fuerza de su magia: de alguna forma, pareciera que la situación ideal es más que el simple respeto a la naturaleza. Más que no tocar los bosques o no diezmar a los animales, lo que se necesita es que se les permita vivir en una verdadera armonía con los seres humanos, permitiendo que se desarrollen en libertad, sin cadenas impuestas por la civilización o el deseo de agotar los recursos que tan generosamente han ofrecido siempre.  Una imagen interesante fue aquélla en la que el río (el dios del río) le solicita a Aslan que lo deje fluir con libertad: "Suelta mis cadenas", le pide. Y todo se aclara cuando Aslan ordena que se destruya el puente que agobia al río y no lo deja fluir en libertad. ¡Un puente! ¿Pueden imaginar entonces lo que podría representar una represa hidroeléctrica?

¿Simbolismos religiosos?  Tal vez no tan fuertes como en el primer libro, pero siempre presentes, están aquellos postulados cristianos sobre el deber del hombre de reinar -sabiamente- sobre las criaturas de Dios.  Las criaturas de Narnia, las originales, no son humanas.  Ningún humano es original de Narnia, como bien lo aclara el propio Aslan.  Han venido de otro mundo a través de una puerta mágica.  Pero sólo un humano -un hijo de Adán- puede ser rey legítimo de Narnia.   Por eso es que sólo los Pevensie al principio, y Caspian, ahora, pueden reinar legítimamente en Narnia. Se le ha otorgado al ser humano la prevalencia sobre la Creación, es evidente. Sin embargo, no puede ni debe ser un reinado irresponsable. Se espera entonces que el Rey de Narnia sea justo, sabio y benéfico. Así como los Pevensie fueron grandes Reyes del pasado, justos y sabios, así debe Caspian hacer lo mismo.

Lo único que me llamó la atención de la historia es la poca presencia del supuesto protagonista. Caspian carece de una personalidad carismática o recordable. Más parece un niño asustado que un verdadero rey.  El libro es llevado de la mano de los Pevensie, que en todo momento toman la iniciativa de la acción y llevan adelante el proceso para restaurar el orden en la nación. Desde ese punto de vista, más habría valido un "Regreso a Narnia" que "El Príncipe Caspian" como título del libro, pues programa una lectura diferente.

Sin tonos épicos o grandilocuentes, esta segunda entrega de Las Crónicas de Narnia, continúa costruyendo una imagen mágica -más bien, maravillosa- de un mundo paralelo, donde la Naturaleza reina con especial esplendor de la mano de la libertad y de la sabiduría.

(Mayo, 2008)


 

PÁGINA PRINCIPAL
BITÁCORA
DIARIO DE LECTURAS
MIS RELATOS Y PUBLICACIONES
MIS FAVORITOS
PELÍCULAS Y LIBROS
MI MUNDO COMO ESCRITORA
MY OWN ENGLISH ADVENTURE
ESCRÍBEME
ENLACES


Para adquirir este libro:

En español:

En inglés:

 

-

-

 

Copyright 2006-2011


Weblog Commenting and Trackback by HaloScan.com
.