Los propios dioses
De Isaac Asimov (The Gods Themselves)
(1972)  Esta novela
resulta ser una de las creaciones más memorables de este
autor. En mi caso particular, confieso que me impresionó grandemente y me
convenció de la originalidad y la habilidad de Asimov para desarrollar una historia
ingeniosa de ciencia ficción sin tener que recurrir a persecuciones espaciales ni
disparos de rayos láser.
Esta novela está basada en una cita antigua: "Contra la estupidez los propios
dioses luchan en vano". Dividida en tres partes perfectamente separadas en
tiempo y espacio, la primera parte se titula "Contra la estupidez" y describe la
locura de los humanos que no saben ver la verdad a pesar de las evidencias. La
segunda parte, "los propios dioses", transcurre en un universo paralelo, donde
una extraordinaria raza alienígena se debate entre la vida y la muerte. La tercera parte,
"¿Luchan en vano?", el conflicto es resuelto por el genio brillante e ingenioso
de un científico que sabe ir más allá de lo evidente.
El planteamiento entero de la trama es progresivamente intenso. Una raza alienígena de
preclara inteligencia, ubicada en un universo paralelo, ha logrado conectarse con nuestro
Sol y convertirlo en su fuente de energía. Aunque tal acción nos ha reportado beneficios
directos a nosotros también, alguien vislumbra el verdadero peligro que
subyace detrás de dicha "cooperación": los aliens
intentan convertir al Sol en una supernova. El Sistema Solar entero está amenazado por un
cataclismo cósmico. Ahora bien, los alienígenas son descritos con detalle, sus
personalidades ampliamente desarrolladas, sus historias vividas por el lector y también
sus motivaciones. Su mundo se muere, porque su Sol también se muere. La
energía que logran extraer de nuestro Sol apenas alcanza para mantener con vida su
planeta moribundo y necesitan más energía aún. Por eso, sus líderes, en
particular un joven genio creador, encuentran la solución en la conversión del Sol en
una supernova. Con la energía de dicha supernova, su mundo volverá a vivir otra vez. El
problema es que de ocurrir tal evento, el Sistema Solar desaparecería para siempre.
De vuelta en nuestro universo, sin embargo, un científico humano de inteligencia
original descubre la manera de conciliar nuestra necesidad de nutrirnos de la tecnología
alienígena y nuestra supervivencia, y logra encontrar, en otro universo paralelo, la
supernova que tanto necesitan todos.
En mi opinión, aunque toda la novela es maravillosa, pletórica de situaciones, buen
dibujo de personajes y magnífico ritmo, es su sola segunda parte la que vale la historia
entera. Curiosamente, es también la que le da nombre a la obra. Aunque Asimov
nunca desarrollaba razas alienígenas, en esta novela se resarce cumplidamente de la falta
y describe una maravillosa especie de un universo paralelo digna de recordar como un
clásico. Esta especie posee dos manifestaciones de criaturas inteligentes: los
Seres Blandos y los Duros. Los Blandos se dividen en tres sexos muy bien
diferenciados: El Racional (que piensa), el Paternal (que concibe y da a luz a los hijos),
y la Emocional (que provee de energía). Cuando estos tres se funden en uno solo es
cuando logran engendrar a los hijos. En otras palabras, su sexualidad se disfruta en
tanto fusión. Los Seres Duros son uno solo y son capaces de manipular instrumentos y
desarrollar tecnologías. Son ellos los que logran la conexión con el universo
paralelo donde está el Sol. Ambas manifestaciones son facetas distintas de una misma
especie.
Aprendí a amar esa especie. Es deliciosamente real. Sus protagonistas sufren
intensamente, aman intensamente y también se son intensamente leales. En particular, Dua,
la Emocional, juega un rol central en la comprensión de su propia raza y de las
motivaciones que esta raza pueda tener para procurarse la energía a toda costa. Los
propios dioses es un apelativo que les queda perfecto.
Un libro magnífico, especial manifestación de una ciencia ficción ingeniosa, que
reflexiona sobre temas universales desde un particular punto de vista (lealtad, amor,
estupidez, solidaridad, inteligencia, comprensión intercultural, comprensión
interracial, etc.) y sobre un tema que sigue angustiando la imaginación humana:
las fuentes de energía y su agotabilidad.
(Mayo, 2006)
Nota: También encuentras esta reseña en NGC
3660 (área crítica)
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