La Rueda del Tiempo (The Wheel of Time)
(1990-2006) (de Robert Jordan)
La primera vez que tuve conocimiento de la existencia de esta famosa saga fue hace unos 10
u 11 años cuando charlando de libros con una simpática señora estadounidense, se
explayó en vívidas y apasionadas descripciones sobre la historia de un joven
predestinado a combatir al mal y a traer una nueva era a su mundo. De inmediato le pedí
más detalles y entonces me contó que se trataba de una larga historia titulada en
general como The Wheel of Time (La Rueda del Tiempo), que transcurría
en una tierra fantástica, poblada de seres extraños, además de reinos y magos, que le
estaba resultando muy emocionante. Ni corta ni perezosa, apenas tuve oportunidad, me
fui a la librería y allí hallé los dos primeros volúmenes de la saga en
español. Luego, con muchos costos, conseguí el tercer volumen, pero tuvieron que
pasar varios años antes de que pudiera hallar el resto. Fueron años difíciles para la
saga en el medio español, mientras que en inglés seguían editándose sin
contratiempos. Hace poco, sin embargo, la editorial española reemprendió la
edición y ahora es posible conseguirla en español tanto como en su idioma original.
Sin embargo, y para una clara comprensión de la presentación de estos libros, es
preciso aclarar que la editorial española (Timun Mas) dividió los libros originales por
mitades (con permiso del autor y sus editores, claro está). De esta forma, cada
volumen en inglés equivalió a dos libros en castellano, hasta que volvió a traducirlos
de forma íntegra hace unos meses, a partir de A Crown of Swords:
01.- The Eye of the World (Desde Dos Ríos y La Llaga)
02.- The Great Hunt (La Gran Cacería y La Batalla de
Falme)
03.- The Dragon Reborn (Camino a Tear y El Pueblo del Dragón)
04.- The Shadow Rising (Los Portales de Piedra y El Yermo de
Aiel)
05.- Fires of Heaven (La Torre Blanca y Cielo en Llamas)
06.- Lord of Chaos (El Señor del Caos y Los Asha'man)
07.- The Crown of Swords (La Corona de Espadas)
08.- The Path of Daggers (El Camino de Dagas)
09.- Winter's Heart (El Corazón del Invierno)
10.- Twilight of Crossroads (Encrucijada en el Crepúsculo)
Hace unos meses se publicó en inglés el volumen 11, titulado Knife
of Dreams, el cual en su versión española no será dividido como los otros y
tendrá como título El Cuchillo de los Sueños o Cuchillo de Sueños.
Según su autor, Robert Jordan, el volumen 12, titulado en inglés Memory of Light,
y que todavía no ha terminado de escribir, será el último, el que cierre la saga.
La historia: La Rueda del Tiempo gira y las eras se suceden unas a otras y
vuelven a suceder en un ciclo sin fin. De esta forma, es posible repetir lo que
alguna vez se vivió y ya se olvidó. En particular, en una era pasada llamada de
Leyenda, gobernaban el mundo los Aes Sedai. Se trataba de hombres y
mujeres con la capacidad de percibir, canalizar y utilizar la energía que fluye
de la Fuente Verdadera, la cual hace girar el tiempo en la Rueda, que a la vez va trazando
y enlazando los hilos del Entramado (la vida, la historia del mundo). Esta Fuente
Verdadera provee de esta energía, esta "luz", en dos formas: en su versión
masculina, llamada el Saidin, y en su versión femenina, llamada el Saidar.
Así, los Aes Sedai hombres sólo perciben y controlan el Saidin,
mientras que las mujeres Aes Sedai sólo pueden percibir y controlar el Saidar. Juntos,
utilizan la energía de la Fuente Verdadera para construir grandes obras y realizar
grandes proezas. Un día, sin embargo, algunos Aes Sedai, ansiosos de más poder y
tal vez dominados por la curiosidad, descubren otra fuente de poder distinta. Intentando
alcanzarla, horadan el tiempo y liberan al Oscuro, fuente negativa y cruel que ansía
dominar el mundo y que emprende a tarea de lograrlo. Estos Aes Sedai reniegan pues
de la luz, de la Fuente Verdadera, y se unen al Oscuro y son llamados los Renegados. Pero
no todos los Aes Sedai están dispuestos a sumir al mundo en la oscuridad y se enfrentan
al Oscuro en una guerra tremenda para obligarlo a replegarse y recluirlo de nuevo en una
prisión perpetua. El líder es Lewis Therin Telamon, llamado el Dragón. Su
poder le permite encerrar al Oscuro y a sus Renegados en una nueva prisión, pero el
Oscuro ha logrado infectar el Saidin y el Dragón se vuelve loco. En su
locura, él y sus compañeros Aes Sedai hombres, causan un tremendo Cataclismo que sume al
mundo en el dolor. Al saber lo que ha hecho, el Dragón se suicida y desaparece, pero
cuenta el mito que regresará para enfrentar de nuevo al Oscuro y para desmembrar el mundo
otra vez.
La Rueda del Tiempo inicia su historia con Rand Al'Thor, joven campesino que
vive con su padre en una granja cerca de un apacible pueblo rural, que se ve
enfrentado a un destino impensable, inesperado e indeseado. Han pasado unos 3 mil
años desde el Desmembramiento, y tan sólo quedan Aes Sedai mujeres, pues el Saidar
no está infectado y no se vuelven locas al entrar en contacto con él, pero las señales
de un nuevo advenimiento de oscuridad se perciben en todas partes. Los sellos que
cerraban la prisión del Oscuro comienzan a quebrarse y los Renegados se liberan. El
Dragón ha de regresar, pues sólo él puede enfrentarse al Oscuro, pero su retorno es
temido por lo que conlleva: un nuevo desmembramiento. Lanzado por las circunstancias
fuera de su pueblo, Rand Al'Thor descubre que él es el Dragón Renacido, que él deberá
aprender a controlar el Saidin, arriesgando su cordura en ello, y que será él
quien tenga que enfrentar al Oscuro cuando finalmente éste rompa el último sello.
Pero en el camino, que no es nada fácil, causará incontables desgracias, creará nuevas
alianzas y tendrá que lidiar con el poder de los Renegados, sin tener la ventaja del
conocimiento.
En general, el mundo narrado de La Rueda del Tiempo, resulta tan extenso y
variado como cualquier aficionado a la fantasía épica pudiera desear. Una tierra
rica en tradiciones y leyendas, pueblos con historia, costumbres y mentalidad que los
identifican, personajes atractivos y acontecimientos de intensa acción han hecho de esta
saga una de las más seguidas en la actualidad por miles de lectores asiduos. De mi
propio paso por nueve volúmenes completos (en la versión inglesa), puedo destacar los
siguientes puntos:
Si bien la saga arranca con tópicos tolkenianos repetitivos (el hombre de campo,
apacible y honesto, lidiando con los peligros de un mundo exterior cruel y despiadado;
seres monstruosos y retorcidos completamente malvados creados por las artes oscuras, como
los trollocs y los Myrdraals; un Oscuro temible y cruel, todopoderoso y acechante),
rápidamente evoluciona hacia situaciones más originales. La primera tiene que ver
con el tipo de magia. La magia es explicada como una fuerza cósmica que no sólo mueve la
vida sino el tiempo mismo. No surge de mundos innombrables ni es aceptada porque
sí. Es la fuerza misma de la vida y del tiempo y la existencia de los
"magos" (los Aes Sedai) es explicable en la medida en que éstos son seres vivos
que pueden "percibirla" y aprender a controlarla, lo que no les proporciona
sabiduría, antes bien, puede ser peligroso que existan. Otro punto de originalidad es la
elaboración propia de los grupos humanos que intervienen. Por un lado, los Hijos de la
Luz, paladines del bien que por su rigidez caen muchas veces en acciones que rozan la
maldad; los Aiel, criaturas del desierto con un pasado contradictorio y costumbres
consideradas extrañas, no se sabe si son los más salvajes o si son los más sabios; los
Seanchan, uno de los pueblos más originales que he encontrado en una saga de esta
naturaleza. En un primer momento, puedes pensar que son malvados y crueles, pero
poco a poco te adentras en su mentalidad y cultura y son tan humanos como cualquiera,
dueños de una cultura difícil de entender.
Otro punto en que Jordan se aparta de la tradición tolkeniana está en la visión
positiva que se tiene de la figura del lobo. En esta saga, tales animales, sin dejar
de ser salvajes y peligrosos, son más aliados que enemigos de los humanos y aún puedes
hallar más tranquilidad en ellos que los humanos mismos. En este punto, el
personaje de Perrin Aybara resulta ser uno de los más interesantes.
También resulta muy atrayente el manejo de las profecías. No es ni la primera
ni la única historia fantástica que trabaja con profecías, ni con el destino, pero
resulta poderoso la lucha que el personaje principal entabla con su destino aparente y con
el ser que supuestamente reencarna. ¿Es Rand Al'Thor o es Lewis Therin? ¿Son los
dos? ¿Qué puede resultar al final de esta contienda interna, tan desgastante y terrible
como la que vive en el exterior?
En cuanto a este punto, puedo señalar algunas debilidades de la saga. Una es la
extensión. Véase como se quiera ver, ha resultado ser una saga larga que hasta
hace poco parecía tener un final incierto. Para sus más fervientes seguidores,
esta extensión es encantadora, pues les permite saborear cada detalle de un mundo que les
apasiona, pero para el lector nuevo puede resultar descorazonador pensar que tendría que
enfrentarse a muchos libros antes de saber cómo concluye. Sin embargo, pienso que
este punto tiene una solución sencilla. Muchas sagas contienen muchos libros, y
sin embargo, emprendemos su lectura. En el caso de La Rueda, lo
recomendable es leer un libro por vez. Si te gusta el primero, sigues con el
segundo. Si te gustó el segundo, continúas con el tercero. Sin pensar en los
otros, vas de uno a uno. Y cuando te das cuenta ya estás en el último. Así
he leído otras sagas y así he llegado hasta el noveno (en su versión inglesa).
Otro punto que puede considerarse débil es la presencia de ciertos altibajos en la
historia. El primer libro (edición inglesa) es un tomo bastante convencional, sin
emoción especial, que sin embargo gusta agradablemente como para llegar al segundo. The
Great Hunt, en cambio, se desprende de todos los tópicos y salta de momento
brillante en momento brillante con algunas pequeñas caídas en la acción. Así
tenemos una historia vibrante hasta la altura de Lord of Chaos. En The
Crown of Swords hay más altibajos que en los anteriores. Momentos lentos se
entrecruzan con momentos intensos. Depende entonces de la asiduidad del lector para
continuar. Supongo que es esperable, dado que la historia ha resultado ser muy larga y no
es fácil mantener tanta tensión de forma tan uniforme y constante, pero al menos los
lineamientos principales mantienen el interés. Y todo parece apuntar a un final
apoteósico.
Los personajes están bien tratados, en especial los tres masculinos principales (Rand,
Mat y Perrin), con sus contradicciones y sus oscuridades. Las mujeres, sin embargo,
me parecen algo planas. Casi todas resultan bastante iguales: se enojan con
facilidad, son dominantes, se obsesionan con algún hombre en particular. Es una debilidad
de la historia que sólo se rescata con Moraine, la Aes Sedai, uno de los pocos personajes
femeninos con algún grado mayor de complejidad, sin dejar de ser dominante, claro está.
Confieso que me habría encantado conocer a alguna que fuese dulce, o sumisa, o
conciliadora, o fría y analítica. Alguna, pues, que fuese diferente.
El final está cerca. Bien, como apunté al inicio, el final de la historia ya
se vislumbra. Y podremos finalmente contemplar la Última Batalla entre el Dragón y el
Oscuro y lo que pueda sobrevenir a tal acontecimiento. ¿Un nuevo Desmembramiento? ¿Una
nueva Era de Leyenda? No lo sé, pero al menos sé que estaré feliz de contemplarlo,
después de una larga espera. :)
(P.D. Robert Jordan se encuentra aquejado de una enfermedad...
Ha sido triste y preocupante para todos sus seguidores, pero al menos sabemos que lidia
con ella con ánimo positivo y que hay esperanzas de recuperación. Le deseamos de
corazón una salud recuperada y bienestar para él y sus allegados)
(Enero, 2007)
|
-
- |