Sensatez y sentimientos (Sense
and Sensibility)
de Jane Austen - 1811
 Hace más
de ocho años compré, en una pequeña librería, seis clásicos de la literatura inglesa
por el precio de cinco. Era una buena oferta y la tomé al vuelo. La edición de cada uno
de los libros no era de lujo, pero sí lo suficientemente buena como para que perdurara
varios años en mi estante. Sabía que no se me desmoronarían apenas abriera la tapa.
Además, figuraba en el grupo una obra que ansiaba leer por el simple motivo de que la
película que se había basado en ella me había encantado: Sense and Sensibility,
de la autora inglesa Jane Austen (1775- 1817), cuyo título en español podría
corresponder con "Sentido y Sensibilidad", aunque yo prefiero la libre
traducción de Sensatez y sentimientos por razones de sonido.No lo leí
entonces, pues no pasé de la primera página. El idioma inglés del siglo XVIII no
representaba para mí un ejercicio placentero, pues me topé con una deplorable falta de
conocimiento en dicha lengua que me impidió siquiera avanzar con la lectura. Hoy
en día, sin embargo, ocho años después, luego de incontables lecturas de libros más
modernos escritos en el idioma de Shakespeare, descubrí que podía no sólo entender sino
incluso disfrutar de su lectura.
La novela, desarrollada en una clarísima y muy fluida narración, trata de las
incidencias que rodean las vidas de las hermanas Dashwood, Elinor y Marianne, quienes a la
muerte de su padre, quedan prácticamente sin fortuna y deben contentarse con vivir en una
pequeña residencia de alquiler junto con su madre viuda y su hermana menor, sin, por tal
razón, poder unirse en matrimonio con hombres acomodados. Elinor, la mayor, es una
joven sensata, de pensamiento claro y gran sentido de la prudencia. La historia se narra
principalmente desde su punto de vista. Marianne, por otro lado, dos años menor que
ella, es una joven de fuertes pasiones y delirios románticos, que ansía amar y vivir en
extremos sólo conocidos por las protagonistas de lánguidas o trágicas historias
literarias. Ambas se ven rodeadas de un gran número de personajes de variopinta
diversidad: algunos son honestos, de buen corazón y generosos, otros resultan afectados e
hipócritas y otros cuantos arteros, manipuladores, incluso crueles.

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Jane Austen
Retrato basado en un dibujo de su hermana Casaandra |
¿Trasfondos sociales? De primera entrada, podría pensarse que la
novela es ligera ambientación costumbrista de una clase social privilegiada en la
Inglaterra de fines del siglo XVIII y que no puede aportar más que un dulce
entrentenimiento banal. Sin embargo, su acentuado ambiente sarcástico y sus
ironías bien lanzadas contra convenciones absurdas dan idea de un resultado más profundo
que la simple delectación por temas aparentemente livianos, e incluso podríamos
aventurar todavía más y entender que Austen defendía el pensamiento racionalista propio
de su clase y del siglo que moría frente al avasallador avance del Romanticismo literario
y filosófico que acompañó a las grandes revoluciones del siglo XIX. Después de
todo, la Revolución Francesa había extendido el temor en las clases aristocráticas
inglesas de que sus ideales pudiesen "contaminar" las islas británicas,
mientras que al mismo tiempo, la bullante Revolución Industrial hacía emerger en la
propia Inglaterra una nueva y poderosa clase media urbana que amenazaba con desestabilizar
la tranquilidad de la clase media rural que había pervivido por tantos años en el campo
inglés, la misma a la cual pertenecía Austen y en cuyos valores equilibrados y
racionales se sentía segura. Puede advertirse fácilmente en Sense and
Sensibility el choque frontal entre un clasicismo austero, racional y correcto
(Elinor) y un romanticismo exacerbado, extremo e imprudente (Marianne), a la luz de hechos
cotidianos y aparentemente simples (aunque para las mujeres de la época en realidad
resultaban vitales, como buscar la estabilidad y la respetabilidad de un matrimonio
aprobado por la sociedad), del cual resulta lógico vencedor el primero. Al mirar la
obra bajo a través de este lente, su lectura se vuelve aún más maliciosa e interesante
y a la vez, ilustrativa.
En general, es de advertir de una vez que no estamos ante un típico best seller
de nuestro tiempo: nada de acción trepidante, ni enigmas desquiciadores ni misterios
insalvables. Tampoco asistimos a pasiones casi criminales ni a protagonistas envueltos en
relaciones tormentosas o políticamente incorrectas. No se trata de novelas rosas
rebosantes de lágrimas fáciles ni sentimentalismos (de hecho, Austen aboga por el
equilibrio y el raciocinio), ni habrá sangre o elucubraciones políticas. Tal vez,
desde cierto punto de vista, puede considerársele una novela "femenina", desde
que sus protagonistas son mujeres y los puntos de vista esbozados guardan relación con la
situación particular de mujeres frente a una vida difícil. Pero como este adjetivo
suele asociarse con historias sentimentales o lacrimógenas (injustamente por cierto),
digamos pues que es una historia que contempla un peculiar punto de vista femenino
racional e incluso irónico sobre situaciones sociales cotidianas.
Entretanto, más allá de los análisis sobre la fortaleza de los personajes femeninos
(bien definidos) o sobre los absurdos de la hipocresía social (hoy presentes como lo
estuvieron hace 200 años), Sense and Sensibility resulta un ejercicio mental
gratificante, un placer íntimo de lo que significa leer una buena historia y dejarse
llevar por ella, en fin, una lección de literatura. :)
(Junio, 2007)
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